Cuando una persona estudia suele tener varios objetivos, pero los dos principales son sacar una buena nota y aprender. Generalmente a un buen estudiante no se le puede definir viendo por cual de estos dos valores se decanta más, pero sí se puede decir cual será el que afronta ese estudio de forma más entusiasmada. Todo el mundo que ha estudiado sabe, que por mucho que se sepa todo, a la hora de verdad en el trabajo también deberá aprender muchas cosas nuevas. Pero sin duda, la base de los conocimientos es muy importante.Ahora bien, cuando llega la hora de la verdad en el examen, hay personas que suelen ponerse más nerviosas, otras que no se expresan todo lo bien que podrían, otros que van muy seguros de si mismos, los típicos que no pueden parar de preguntar conceptos de última hora antes de entrar... Cada uno de nosotros actuamos de una forma distinta en esas situaciones de nervios. Y es comprensible, siempre nos solemos jugar bastante.
Pero, ¿qué ocurre cuando el examen, en lugar de buscar tus conocimientos, lo que busca es que te equivoques? ¿Qué ocurre cuando te sabes todo lo que pueden preguntar y te hacen preguntas donde depende de la percepción del profesor en el vocabulario para tener la respuesta correcta o no? Sí, me refiero a los exámenes tipo test. Exámenes que el estudiante suele preferir cuando no se sabe lo que tiene que estudiar a la perfección, pero que a la larga son tremendamente injustos para la persona que más estudia. Si sabías la respuesta a esa pregunta, ¿por qué has de depender de una conjunción sensorial con lo que el profesor cree que es correcto para sacarla correcta?
Comprendo y entiendo que es más cómodo corregir un examen tipo test. También veo normal que en exámenes donde se presentan una cantidad ingente de personas sean así. Pero no dejan de ser injustos. Ya que no premian del todo al que más sabe, si no al que más acierta con la forma de pensar del que lo corrige...